sábado, 24 de julio de 2021

miércoles, 21 de julio de 2021

Francisco Miguel

 



Francisco Miguel Fernández Díaz Pintor Gallego, nacido en A Coruña, España, esposo de la escritora Gallega, también Coruñesa Syra Alonso Brufau. Trabajó en Méjico al lado del Muralista David Alfaro Siqueiros con quien compartió algunos años junto a la esposa de éste; la poeta Blanca Luz Brum

Era hijo ilegítimo de Román Moratinos Ventosa, industrial natural de Briones, La Rioja, y Marcelina Fernández Díaz, de Ferrol.  Fue el responsable de la Librería de Arte, en la Calle Real de A Coruña, y colaboró ​​activamente con la revista Alfar , de la que fue director artístico. Participó en las charlas en la biblioteca de su propiedad y en el café La Peña.

Autodidacta, a lo largo de su vida realizó numerosos viajes y cambios de residencia: Montparnasse (París), en 1923, donde se formó en el arte del batik ; Cuba y México (1926-33), donde nacieron sus hijos Juan Ramón y Sandro y donde trabajó con el muralista David Alfaro Siqueiros, lo que ayudó a ponerlo en contacto directo con las vanguardias artísticas de la época (Diego Rivera, Blanca Luz Brum…).
En 1933 regresaron a España. Después de un año en Madrid regresaron a Galicia, instalándose en la "Casa da Dicha" ( Casa de la Felicidad ) en el Puerto de Santa Cruz, Liáns, Oleiros.

El 3 de agosto de 1936 fue detenido por la Guardia Civil, acusado de actuar contra el régimen militar golpista. Fue puesto en libertad, pero el 19 de septiembre volvió a ser detenido. El 28 de septiembre su cuerpo fue     fusilado  en Bértoa, con el rostro agrietado y manos amputadas fue enterrado en el cementerio local. En 1942, Syra y los tres niños regresaron definitivamente a México, exiliados.

En 1999 la ciudad de A Coruña le dedicó una calle.



lunes, 12 de julio de 2021







 Pepa nació en A Estrada, Pontevedra, en 1835, en una pobre familia en la que no había ni camas para dormir. Su madre era conocida como “La Falucha” y no se le conocía padre, aunque por el pueblo se decía que era hija del hermano del tendero del pueblo.

Siendo todavía una niña, su tía Dorinda la pone a cuidar del campo y de sus ovejas y es aquí cuando la joven pastora comenzó a forjar su leyenda. Mientras cuidaba el rebaño, este fue atacado por un lobo y la niña lo defiende con todo lo que tiene. La tradición cuenta que a su lado siempre estaba su fiel compañero, un perro llamado “Lueiro”, con el cual se enfrentó al furioso animal al que dio muerte. Así se ganó el sobrenombre de “Pepa a Loba”.

Una tragedia cambiaría su vida. Su madre es violada por un desconocido delante de ella, se queda embarazada y muere durante el parto. Pepa se queda sola y su tía se hace cargo de ella  y  decide mandarla con el tendero del pueblo (su teórico tío).

El tendero, que la había tratado como si fuera su propia hija, es encontrado muerto, asesinado con un cuchillo clavado en el pecho. Unas fuentes hablan de que el novio de Pepa podría haberlo hecho, otras de que lo habría hecho su propio padre, hermano del tendero… Sea como sea, tras un juicio amañado, es acusada de asesinato y condenada a cadena perpetua en la cárcel de Pontevedra.

Durante su estancia en prisión se llena de rencor alimentado por los deseos de venganza y decide fugarse tras disfrazarse de cura con las ropas del capellán de la cárcel, al que había dejado inconsciente tras pedirle auxilio espiritual.

Tras fugarse, vestida de hombre y, de nuevo, con “Lueiro”  acude a su pueblo para vengarse de su padre. Azuza a su perro y éste lo mata. Pepa se convertía en forajida y ahora sí asesina. Era el primer crimen de Pepa A Loba.

Algunos, en Xermade,  dicen que Pepa tenía una posada, en el Camiño Real da Carba entre Mondoñedo y Ferrol, donde daba comida y alojamiento a los pobres y a los viajeros y donde descansaba entre sus hazañas/fechorías. La posada sigue en pie y en ella aún se aprecian rastros de las troneras defensivas sobre su puerta, por donde se asomarían las armas para disparar a los enemigos en caso necesario.

Tras consumar su venganza, se marcha al monte, donde forma una cuadrilla de bandoleros que se dedican, a modo de vengadores, a acabar con todos los ladrones, asesinos y violadores de los que tienen conocimiento, además de asaltar a la clase alta, curas y caciques tanto en los caminos como en sus pazos y rectorales. Los ricos la odiaban y temían, sin embargo, los campesinos gallegos la admiraban, ya que repartía el dinero de los ricos entre los pobres, a imagen y semejanza de Robin Hood, el héroe del Bosque de Sherwood.


Pepa actuaba por toda Galicia, de norte a sur, lo que sugiere que quizá en la leyenda de Pepa podrían confluir realmente varias mujeres, que actuaran de manera similar en distintas zonas de la Comunidad en épocas cercanas.

Así fue como se forjó la leyenda de este espíritu rebelde, una campesina azotada por la tragedia, la crueldad, la injusticia y la miseria


El fin de su historia no está claro. La versión más extendida nos cuenta que muere en la prisión de A Coruña, aunque otras fuentes apuntan a que murió en un asalto a una rectoral o que dejó las armas para ocuparse de su posada y falleció a una avanzada edad. 


  • CUBA RODRÍGUEZ, X.R., MIRANDA RUÍZ, X., REIGOSA CARREIRAS, A. Diccionario de los seres míticos gallegos. Edicións Xerais de Galicia, 2006.
  • REIGOSA. C.G. Pepa A Loba. Grupo Anaya Publicaciones Generales, 2006.
  • es.wikipedia.org
  • lavozdegalicia.es
  • carballino.tv
  • diariodepontevedra.es
  • elbosqueysussecretos.blogspot.com
  • misteriosyleyendasdegaliciayasturias.wordpress.com
  • museobandolero.blogspot.com
  • xoanarcodavella.com
  • galiciaunica.es
  • blog.turismo.gal
  • albaveiga.wordpress.com
  • culturagalega.gal
  • pepaaloba.com

Nicolás Taboada Leal. Primer cronista de Vigo

 


Nicolás Taboada Leal nació en Viveiro (Lugo) en el año 1798. Cursó la carrera de medicina en Santiago de Compostela para seguir los pasos de su padre el Nicolás Taboada La Torre, cuando finalizó la carrera se estableció primero en La Estrada y más tarde en Vigo. En el año 1928 fue nombrado médico del Hospital de Caridad y más tarde consultor de la Junta de Sanidad así como Ayudante Honorario de la Sanidad Militar.

Cuando en el año 1833 la escuadra portuguesa que venía de Inglaterra, trajo el cólera morbo asiática, que se cebó en los barrios del Arenal, Teis, la Falperra y la rúa de Santiago, Taboada Leal fue el primer médico que trató a los contagiados. A raíz de este trabajo hizo un informe detallado de la epidemia que fue muy valorado por sociedad científica de la época, por lo que se el rey le concedió la Cruz de las Epidemias y fue acogido como miembro por las entidades médicas del país, también fue  socio corresponsal de la Academia Médico-Quirúrgica de Galicia y Asturias y miembro de otras Sociedades Literarias y Económicas de su tiempo.

A raíz de estos hechos él y su amigo Velázquez Moreno lograron, tras muchos esfuerzos, un lazareto en el que las naves y tripulaciones pasasen una obligada cuarentena que pudiera dar servicio a todo el norte peninsular, obra que tuvo que financiar LazaretoVelázquez Moreno. Dicho lazareto situado en la isla de San Simón, entró en funcionamiento en el año 1842 y fue fundamental para el despegue del puerto de Vigo, tal como reflejan las cifras de sus primeros doce años de su funcionamiento. Hasta 1854 fondearon en la Ría, 2349 naves de todas las banderas, para pasar, con sus tripulaciones y pasajeros, el periodo de cuarentena obligatoria.

Como cronista de la ciudad escribió el libro “Descripción topográfica-histórica de la Ciudad de Vigo, su ría y alrededores”, que fue  publicado en el año 1840 por la editorial de la Vda. e Hijos de Compañel en los talleres que esta editorial tenía en la calle Real de Vigo. En dicho libro se describen los diferentes ríos y riachuelos que cruzaban la ciudad y las dos principales fuentes que la proveían de agua, una de las cuales llevaba restos ferrosos y que según él podría provocar molestias y diarreas, mientras que la otra tenía unas aguas muy puras y recomendables para su ingesta.
También escribió  un libro de poesía, que lleva por título “Canto épico al exaltado patriotismo”. Sus hijos, Nicolás Taboada Fernández y Emilio Taboada Fernández también fueron conocidos en los medios locales, Nicolás como cronista y Emilio como periodista.
Taboada Leal falleció en Vigo el día 4 de Diciembre de 1883, sus restos reposan en el cementerio de Pereiró. El concello, a petición de los conselleiros Fombuena y Borrajo, le dedicó una calle que va desde la calle Ecuador a la Travesía de Marqués de Alcedo, en el año 1909.


De Taboada Leal se dice que era un hombre discreto de vida tranquila y entregado a ayudar al género humano, dado su carácter discreto pasaba desapercibido en la ciudad.
Como hecho curioso contaré que buscando datos para escribir algo sobre la Colegiata de Vigo en internet, hallé el libro “Descripción topográfica-histórica de la ciudad de Vigo, su ría y alrededores” del Dr. Nicolás Taboada Leal el cual, había sido  informatizado por Google y que, para mi asombro, lleva el sello de la Universidad de Massachuttses.



Información del libro “As rúas de Vigo de Lalo Vázquez Xil, Xurxodorna de Os marmurios das ondas y Wikipedia.

viernes, 2 de julio de 2021

FEDERICO RIBAS MONTENEGRO



Federico Ribas Montenegro (1890-1952) nació en Bouzas-Vigo, en una familia de conserveros. Tras negarse a emprender estudios de Medicina y de suspender - es de suponer que a propósito - unas oposiciones funcionariales, a la edad de dieciocho años decidió meter sus pertenecias en una maleta y abandonar un entorno acomodado para embarcarse en tercera clase hacia Argentina.

Porque era un rebelde con causa, la de su enorme talento para el dibujo. En Buenos Aires, tras sobrevivir en algunos empleos, pronto triunfó como ilustrador de revistas de humor gráfico, ganando el suficiente dinero para dos años después trasladarse a París, donde se convirtió en director artístico de la revista Mondial, dirigida por Rubén Darío. Su fama - tan pronto - era ya internacional, de modo que sus dibujos femeninos eran publicados en Nueva York por el magazine Pictorial Review, que se los pagaba nada menos a 250 dólares de entonces la pieza.

Consagrado, famoso y admirado sin cumplir los veinticinco años, en 1914, tras estallar la I Guerra Mundial, regresó a España para instalarse en Madrid y convertirse en un autor popular cuyos dibujos aparecían en las grandes revistas de la época, como Blanco y Negro. Mostrando, además de  gran calidad, una fuerte carga erótica, siempre tratada con sutileza y elegancia, que es una de las señas de identidad de su obra.

También en los anuncios protagonizados por atractivas jóvenes damas, como los del jabón Heno de Pravia o el agua de colonia de los Laboratorios Gal. En el mundo de la publicidad se le consideró un pionero innovador sobre todo a partir de 1929, cuando se convirtió en director de una gran empresa del sector. Así, en Jerez es recordado por los carteles anunciadores, tan reproducidos, de sus vinos. Una actividad a la que hay que añadir numerosas portadas para libros de los más conocidos escritores de aquel tiempo, entre ellos el popularísimo Blasco Ibañez.

Por entonces ya se había reencontrado con su familia y visitaba con frecuencia Vigo, en verano pasando temporadas en Beluso, en Bueu, en casa de los Massó, para cuyas conservas realizó atractivos reclamos publicitarios, cuya protagonista, junto con la correspondiente sardina, era su novia francesa que presentaba como "Giorgina". El Museo Massó, en la actualidad de la Xunta de Galicia, cuenta con varias obras suyas.
En Beluso, con sus amigos e invitados del mundo del arte, entre ellos Maruja Mallo, le pilló el levantamiento militar de 1936. Dadas sus ideas republicanas, tuvo que pasar unos meses escondido en Vigo, en la residencia de unos familiares, hasta que en Noviembre de aquel año consiguió escabullirse otra vez  hacia Argentina.
De donde retornó en pleno franquismo duro, en 1949. Dado su renombre internacional, fue bien recibido e incluso, promovido por el Marqués de Lozoya, fue objeto de un homenaje en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Falleció joven, a los sesenta y dos años, en 1952.
En Vigo, en el año 1991, Caixanova organizó una gran exposición retrospectiva, adquiriendo la entidad varias magníficas obras para su colección.

Pero volvió a quedar medio olvidado por los vigueses el que está considerado como uno de los más destacados artistas plásticos del pasado siglo y un genio de la publicidad.