lunes, 23 de mayo de 2022

Giacomo Balla

 





Turín, 1871-Roma, 1958

Giacomo Balla fue uno de los principales componentes del movimiento futurista italiano.De formación artística autodidacta, estudió durante un tiempo en la Accademia Albertina de Turín y en 1895 se trasladó a Roma. En 1900 residió durante unos meses en París, donde visitó la Exposición Universal. Allí se sintió impresionado por la vida de la gran metrópoli y estudió las pinturas neoimpresionistas de Georges Seurat, Paul Signac y Henri-Edmond Cross. A su regreso a Roma, difundió la técnica divisionista entre jóvenes artistas como Umberto Boccioni, Gino Severini y Mario Sironi.

En 1910 se adhirió al movimiento futurista al firmar La pittura futurista Manifesto técnico, pero no expuso con este grupo hasta 1912. En las obras de ese periodo, Balla intentaba representar el movimiento y la velocidad, tomando como base las cronofotografías de Étienne-Jules Marey. A partir de 1913 sus composiciones se hicieron más abstractas, y la representación de la descomposición del desplazamiento dio paso a unas nuevas estructuras espirales y el estudio del movimiento al análisis de la descomposición de la luz. En 1915 firmó junto a Fortunato Depero el manifiesto Reconstrucción futurista del universo, en el que se extendían los principios futuristas a todos los aspectos de la vida diaria.
Como los demás componentes del grupo futurista, Balla fue un convencido y activo nacionalista. En 1915 fue detenido junto a Filippo Tommaso Marinetti por participar en una manifestación a favor de la participación de Italia en la guerra, y durante esta época el estudio de Balla se convirtió en lugar de encuentro de artistas. A partir de entonces Balla comenzó a interesarse por la construcción de objetos móviles de papel, cartón, tela y alambre que denominó Complejos plásticos, y desde 1917 trabajó también como escenógrafo para Feu d’artifice de Stravinsky, de los ballets rusos de Serguéi Diághilev, que estaba refugiado en Roma a causa de la guerra.

En la década de 1930 retornó a una pintura figurativa, de inspiración fascista, que marcaría su producción artística hasta su muerte.



Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

lunes, 2 de mayo de 2022

LA VIDA ES BELLA


 La vida es bella ya verás, como a pesar de los pesares, tendrás amigos tendrás amor...Acabo de llegar a casa y estoy cantando con Paco Ibañez las maravillosas palabras de Goytisolo

Lo de mi "imbecilidad" no lo voy a repetir, aunque lo confieso, casi me encanta.  Pedí cita médica presionada por la familia. De vez en cuando tengo unos episodios dolorosos de barriga y como fui criada con las palabras de una madre que me aseguraba: "venimos a este mundo a sufrir" y fui a un colegio religioso en el que nos leían historias de niñas que sufrían mucho pero eran compensadas con el cielo- todo esto creo que queda en el subconsciente.

Mi cita médica era a las diez menos cinco. LLego al ambulatorio, meto la tarjeta en una máquina y me sale un papel con un número. Subo a la segunda planta y espero a que salga el número en la pantalla. Cuando me pareció mi número entro en el despacho de mi doctora que me dice bruscamente: "No te he llamado"

Me siento mansamente a esperar de nuevo y al minuto sale la médica otra vez diciendo que no entendía nada: "Como tienes un papel para las diez y cuarto cuando tu tenías cita a las diez menos cinco"! En ese momento procuré poner cara de estúpida total explicando: "meti la tarjeta, me salió un papel y lo cogï"- Pues has cogido el papel de otro, respondió. (creo que "robado" no dijo)



Consideré que no era momento y lugar para explicar  mis problemas con la técnica y ella, perdonándome la vida, me atendió.



"Que no Inés, que no venimos a este mundo a sufrir, te pongo aqui una cita para que te vea un especialista, pero ya sabes que esto es para tiempo..."



Volviendo a casa, me senté en una terraza para ver el transcurrir de la vida por la acera. Coño! La gente va hablando sola, bueno no, a un teléfono que llevan en la mano... aún se van a esnafrar en una de esas losetas que están sueltas, pensé... No hay risas, el malhumor se ve ahora en las caras sin mascarilla...


Bueno sigo con lo mío...

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
con un aullido interminable,
interminable...

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido,
no haber nacido...

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso...

La vida es bella ya verás,
como a pesar de los pesares,
tendrás amigos, tendrás amor,
tendrás amigos...






domingo, 1 de mayo de 2022

OLLA EXPRESS

El anuncio repetía una vez y otra: "Maravillosa olla de acero inoxidable"

Pero  la cabeza de adolescente de Juanjo Millás cambió inoxidable por  "inexorable" y la palabra  retumbaba en su cerebro...

"INEXORABLE"- Buscó en el diccionario

QUE NO SE DEJA VENCER CON RUEGOS.

Su mente imploraba que su madre no se dejase convencer por aquella peligrosa propaganda

"INEXORABLE"

Imposible de convencer o de hacer sentir compasión, porque no cede a los ruegos


El tiempo fue pasando y gracias a una madre consecuente en su casa nunca estuvieron a las órdenes de una tartera






LOS ESPIRITUS EXISTEN

 Estaba Juanjo Millás intentando concentrarse. Como todas las mañanas estaba sentado ante su mesa buscando ideas para escribir pero en su cabeza surgía, una vez y otra, la idea de tomar una cerveza.


"Yo nunca bebo por las mañanas" se repetía, intentando volver a sumergirse en sus papeles. Un líquido frío, un poco viscoso parecía recorrer su garganta...Se sujetó  la cabeza con las manos intentando desechar la idea pero la tentación pudo al sentido común y se dirigió a la cocina. Al abrir la nevera vió salir una mosca y en ese momento descubrió el misterio


"EL ESPIRITU DE LA MOSCA" gritó.  Había sido poseído por su espíritu. Dos horas más tarde el animal habría muerto de frío


sábado, 26 de marzo de 2022

CUANDO UNA ES UNA IMBÉCIL

 

Querida amiga:

Que una servidora no está preparada para estos tiempos lo tengo muy claro, lo que ocurre es que "nos empujan". Cuando, ante alguna administración, con cara de lástima, reclamas, suplicas: "no me obligue usted a hacer esto" lo único que te responden es póngase al día o muerase.


Que se me ha estropeado el telefono de tu madre, ese que me regalaste y me arregló la vida, querida CRIS


Si, este teléfono para ancianos que llegó a mi poder cuando tu madre quiso uno de esos de "pasar el dedo".  Yo estoy encantada con el dichoso teléfono "de tapeo". Es lo que mejor se me da, subir el bajar el artefacto.

Coño! Me acuerdo de mi padre todos los días. Me llamaba:  "A ver si me solucionas un problema, creo que van a poner una piedra en Balaídos  con mi nombre y yo no quiero pagar  eso".

Yo, indignada, le preguntaba como había accedido y el me respondía que por la voz debía ser una chica guapísima.

Coño! Ya comprendo todo. Mi teléfono dejó de funcionar y de la compañía me aconsejaron que fuese a una tienda a cambiar la tarjeta. Envié a "un mandado" que me dijo "ya está con nueva tarjeta, ahora espera a que la carguen"- Pasados tres días, hoy llamé a R con voz lastimosa: "Me voy a ir de viaje sin teléfono"


Una chica muy amable me llamó, yo aún estabamos comiendo...


Inés ¿puedes coger el teléfono?

- Ya lo tengo en la mano

R- Sacale la tarjeta

-Disculpa, respondí con voz entrecortada ¿Como se hace eso?

R- Vale, ponle el pin

-Vale, pero no responde

R- Tiene que ser el pin que te dieron con la nueva tarjeta

-Coño ¿Donde habré puesto eso?

Mira, piensa que estás hablando con una imbécil, será mejor que me llames dentro de media hora, a ver si consigo coordinar dos pensamientos

R-No, tranquila, espero...


- Yo preguntándome ¿Donde encontrarán a esta gente tan paciente? 

 ( en su lugar ya me habría acordado de todos los santos y vírgenes)

Nerviosa revolví en todos los lugares en que había estado las últimas 24 horas. Encontré un número y lo metí en el teléfono.

YA FUNCIONAAAA- grité


En ese momento me encantaría ver la cara de mi interlocutora...






martes, 22 de marzo de 2022

Thomas Cole




Boulton-le-Moors, 1801-Catskill, 1848

Thomas Cole, iniciador de la Escuela del río Hudson, fue también el precursor de la tradición paisajista del siglo XIX norteamericano. Nació en Gran Bretaña y emigró a Estados Unidos junto a su familia con diecisiete años. Allí se convirtió en aprendiz de un pintor ambulante y en 1823 comenzó a asistir a la Pennsylvania Academy of the Fine Arts de Filadelfia. Dos años más tarde y siguiendo a su familia, Cole se trasladó a Nueva York. Aquel mismo verano realizó su primera excursión a las Catskill Mountains y el río Hudson, cuyo paisaje sería el principal tema de sus cuadros a partir de entonces. Las obras que siguieron a esta excursión, basadas en los apuntes que tomó del natural, tuvieron muy buena acogida en el ambiente artístico de Nueva York y le convirtieron en un paisajista de renombre.
Para Cole el paisaje tenía un significado que iba más allá de la simple representación de la naturaleza, con un trasfondo moral y vinculado a la consideración del nuevo continente como la tierra prometida. A finales de la década de 1820, Cole intensificó esta idea realizando una serie de paisajes alegóricos basados en historias bíblicas. Poco después, en 1829, se embarcó rumbo a Europa, en el primero de los dos viajes que realizaría al viejo continente, que le llevó a Gran Bretaña, Francia e Italia y donde contempló las obras de los grandes maestros del paisaje europeo, como John Constable, J. M.W. Turner, los grabados de John Marin y Claudio de Lorena.

 Tras tres años en Europa, regresó a Nueva York y realizó la serie 
El curso del imperio, de 1836 (Nueva York, New York Historical Society), su primer encargo importante, en el que desarrolló simbólicamente el origen, apogeo y hundimiento de una nación.
Durante toda su vida Cole compaginó la actividad pictórica con la poesía y la redacción de ensayos, como su Essay on American Scenery, que fue publicado en 1835 y en el que desarrollaba sus teorías artísticas.
En 1836 trasladó su residencia a Catskill, que hasta entonces había sido su lugar de vacaciones, y en torno a 1840 se convirtió a la iglesia episcopaliana, momento en el que su interés en el valor espiritual y sublime del paisaje evolucionó hacia una interpretación religiosa. En 1844 Edwin Frederic Church se convirtió en discípulo suyo. Murió joven, en 1848.



Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

El duque de Orleans mostrando a su amante

 


La escena se desarrolla en un interior oscuro en el que Delacroix sitúa a las tres figuras principales. Sentado a los pies de la cama, protegida por pesados cortinajes, el duque de Orleans levanta la sábana para mostrar a su ilustre visitante el cuerpo de su amada de cintura para abajo. Delacroix involucra al espectador en el engaño del marido al representar el rostro de la mujer en la penumbra. El artista consigue finos contrastes yuxtaponiendo colores como el rojo intenso del cojín sobre el que descansa los pies del Duque, el azul de sus calzas y el dorado de su ropa. También hay contrastes cromáticos finísimos en el cuerpo de la mujer, en el que su carne se contrapone al blanco de la cama. Las pinceladas son claramente visibles en las zonas más empastadas donde la luz cae con más fuerza. Estos espacios corresponden a las partes más importantes de la escena, a saber, la sábana que oculta la identidad de la mujer, sostenida por su amante.