jueves, 6 de diciembre de 2018

EL RAPTO DE HELENA

                         Rubens
Menelao, hijo de Atreo y hermano del rey de Micenas, Agamenón, reinaba en Esparta. Vivía feliz en su pequeña casa feliz, acompañado de la mujer que amaba.
                                Primaticcio
Un día la paz del pequeño pueblo se quebró con la llegada de algunos extranjeros. Toda la gente bajo a la plaza para ver como entraban por la puerta principal montados en sus caballos, ataviados con unas maravillosas vestimentas.
                          Carlo Garofalo

El  jefe, un joven de gran belleza y que destacaba por la riqueza de su indumentaria, entró en la casa del rey Melenao y solicitó asilo para el y los suyos.
  “Yo soy —dijo—— el príncipe Paris, hijo de Príamo, rey de Troya. Viajo para anular un presagio de Apolo de Delfos, y quisiera detenerme aquí durante algunos días para que descansen mis hombres y mis caballos.”
                              Frans Francken der Jüngere 
Menelao  hizo preparar el baño  y un convite digno para el extranjero. Durante el banquete se abrieron las puertas del salón, y apareció la dueña de la casa,Helena, acompañada de sus doncellas.
                            Guido Reni
Al verla, Paris, le pareció la diosa más hermosa y esa misma noche, mientras todos dormían, en silencio, ensillaron los caballos y salieron sin ruido de la ciudad, llevando consigo a Helena.
                            Luca Giordano
Juntamente con Helena llevó consigo muchos tesoros y a cinco sirvientas, entre ellas a Etra y Climene, fieles de Helena.
                            Juan de la Corte
Cuando Menelao  descubrió lo que había ocurrido se puso en contacto con su hermano Agamenón y los monarcas griegos que le habían prometido ayuda. Junto con Odiseo, Menelao viajó hasta Troya, para obligar a los troyanos a que liberasen a su hija, sin conseguirlo. De este modo, los griegos prepararon un poderoso ejército y partieron hacia Troya donde comenzaron un asedio que duró diez años, hasta que consiguieron entrar en el recinto amurallado gracias a la astucia de Odiseo
Y así comenzó la guerra de Troya


martes, 4 de diciembre de 2018

viernes, 23 de noviembre de 2018

Carta del filósofo André Gorz a su esposa Dorine Keir, antes de suicidarse juntos en 2007



Era un 23 de octubre de 1947 cuando André Gorz, uno de los mayores exponentes de la ecología política, vio a Dorin Keir  en un baile en París, en la plaza de Saint-Sulpice, sin saber que  se convertiría en el único y gran amor de su vida.


Carta  que un anciano André Gorz le dedica a su compañera de vida, luego de que le diagnosticaran cáncer de endometrio y aranoicditis.
"Eramos tú y yo, hijos de la precariedad y del conflicto" "Estábamos hechos para protegernos el uno al otro. Necesitábamos crear juntos, el uno para el otro, un lugar en el mundo que nos había sido originalmente negado. Pero, para ello, era necesario que nuestro amor fuera también un pacto para toda la vida”.

"Acabas de cumplir 82 años. Y sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace 58 que vivimos juntos y te amo más que nunca. Hace poco volví a enamorarme de ti una vez más y llevo de nuevo en mí un vacío devorador que sólo sacia tu cuerpo apretado contra el mío.
Por la noche veo la silueta de un hombre que, en una carretera vacía y en un paisaje desierto, camina detrás de un coche fúnebre. Es a ti a quien lleva esa carroza. No quiero asistir a tu incineración; no quiero recibir un frasco con tus cenizas. 

Oigo la voz de Kathleen Ferrier que canta ‘Die Welt ist leer, Ich will nicht leben mehr’ (El mundo está vacío, no quiero vivir más) y me despierto. Espío tu respiración, mi mano te acaricia. A ninguno de los dos nos gustaría tener que sobrevivir a la muerte del otro. A menudo nos hemos dicho que, en el caso de tener una segunda vida, nos gustaría pasarla juntos”.

El 22 de septiembre de 2007, sobre la cama que los acogió durante casi seis décadas, se inyectaron una sustancia letal.

jueves, 22 de noviembre de 2018

GOYA- LA TAUROMAQUIA


La construcción del mito romántico de Goya por los escritores franceses del siglo XIX, alimentado por los tópicos definidores del carácter nacional hispano –como la afición a las truculentas corridas de toros–, se encuentra en deuda con la Tauromaquia.Resultado de imagen de goya La tauromaquia
El tema de los toros, por su aparente inmediatez y por la remisión a una realidad objetivable, enraizada popularmente y no exenta de connotaciones costumbristas, podría llevar a considerar la Tauromaquia de Goya como un conjunto de estampas carentes de la profundidad conceptual del resto de su producción gráfica. Un repaso a la fortuna de esta serie pone de manifiesto que no se ha librado de dicha consideración.
Resultado de imagen de goya La tauromaquiaEl artista comenzó a grabar las escenas taurinas probablemente al mismo tiempo, o incluso antes, de haber concluido los Caprichos enfáticos. Si se acepta que la Tauromaquia posee un carácter lúdico, cabría preguntarse cómo es posible que un individuo fuera capaz isocrónicamente del desdoblamiento de sensibilidad tan acusado que exige la actitud crítica hacia la aniquilación del ser humano, por una parte, y, por otra, la presentación distante del paradigma de la fiesta. La respuesta a dicha cuestión resulta de gran importancia. De hecho, las imágenes de la Tauromaquia son mucho más complejas de lo que pudiera sospecharse a priori, hasta el punto de resultar lo suficientemente ambiguas como para haber provocado la duda sobre la posición de Goya acerca de las corridas de toros. Numerosas cuestiones se encuentran aún sin resolver: ¿qué razones llevaron al artista a abordar el tema de la tauromaquia cuando estaban demasiado frescas las secuelas de una guerra terrible?, ¿cuál fue la participación de Ceán en la presentación de la serie?, ¿desde qué posicionamiento han de ser interpretadas las imágenes?, ¿por qué apenas tuvieron éxito en el reconocimiento de los contemporáneos de Goya?...
 Real Academia de bellas artes de San Fernando

miércoles, 21 de noviembre de 2018

GOYA. LOS DESASTRES DE LA GUERRA

Resultado de imagen de los desastres de la guerra goya

La serie de Los Desastres de la Guerra describe el enfrentamiento y los horrores sucedidos durante la guerra de la Independencia (1808-1814). Goya, testigo directo de esa guerra, fue preparando los grabados durante la misma, en los que realizó un alegato contra la guerra en general y contra la violencia, en lugar de una exaltación de las hazañas militares. 

Hizo una reflexión amarga, cruda y desencantada sobre el hombre, inmerso en una situación bélica que provoca crueldad, violaciones, devastación, muerte, miseria y hambre. Arremete contra las atrocidades que cometen los dos bandos, franceses y españoles. Goya vivió tan dramática situación y la plasmó en sus grabados como un cronista o reportero gráfico de hoy. IBERCA


martes, 20 de noviembre de 2018

GOYA- LOS CAPRICHOS


Esta serie formada por ochenta grabados, preparada entre 1796 y 1798 y publicada en 1799, supuso la consagración de Goya como grabador. Aparecieron en un momento crucial de la Historia de España, cuando se iniciaba la crisis del Antiguo Régimen. Goya había frecuentado desde la década de 1780 los círculos ilustrados madrileños, trabando amistad con intelectuales como Ceán Bermúdez, Meléndez Valdés, Jovellanos o Moratín.
Como partícipe de la cultura ilustrada, Goya compartía los deseos de progreso de los ilustrados, que se conseguiría aplicando la razón, las “luces”, por medio de reformas económicas, sociales y educativas que desterrasen el atraso secular de España, y los atavismo y vicios que embrutecían a las gentes.
Esa actitud ilustrada llevó a Goya a plasmar en imágenes críticas su visión de la realidad española, pero al mismo tiempo fácilmente generalizables a otros contextos por ser muchos de ellos defectos universales, pues, como decía en su anuncio del Diario de Madrid, quería “destacar entre la multitud de extravagancias y desaciertos que son comunes en toda sociedad civil, y entre las preocupaciones y embustes vulgares, autorizados por la costumbre, la ignorancia ó el interés, aquellos que ha creido mas aptos á subministrar materia para el ridiculo, y ejercitar al mismo tiempo la fantasia del pintor”.
Mezcla Goya lo ilustrado y lo popular, referencias a obras teatrales y literarias, y a sucesos de la época que tuvieron gran eco en los periódicos, para hacer una crítica  satírica y moralizante de vicios y defectos presentes en la sociedad española de la época. 
La crítica ilustrada se dirigía contra la superstición y la ignorancia populares y contra los estamentos privilegiados (nobleza, clero regular), improductivos económica y socialmente. También destacaba la incompetencia de grupos profesionales y políticos, y los vicios y defectos de la sociedad: la prostitución, el matrimonio de conveniencia, la mala o nula educación de la mayoría de los niños españoles de la época, la violencia que habitualmente se ejercía sobre ellos, la hipocresía, la falta de conmiseración, etc. 
Además, se fustigaba a la Inquisición, institución denostada por los ilustrados y encargada de la represión de cualquier desviación religiosa, moral o ideológica, y la brujería, tema relevante en la serie. No faltan asnerías, para criticar a maestros y médicos ignorantes, nobles que explotan con sus rentas y derechos señoriales a los campesinos, a los fatuos mecenas de las Artes como Godoy, etc.

MUSEO GOYA

lunes, 19 de noviembre de 2018

LOS DISPARATES DE GOYA


La última gran serie de grabados hecha por Goya fue la de Los disparates, que también se denominó Los proverbios en la primera edición. Comenzó a prepararla en 1816, pero debió de quedar sin concluir cuando marchó a Francia en 1824, ante la vuelta del absolutismo, tras el Trienio Liberal. Por ello no fue editada en vida del artista. De las veintidós planchas que componen la serie, dieciocho fueron editadas en 1864 por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y las cuatro restantes se publicaron en París en 1877.

Los Disparates son unos grabados difíciles de interpretar por sus enigmáticas imágenes y carecen de una unidad o lógica narrativa. Se desconoce la ordenación que Goya les hubiera dado. En cuanto a los títulos sólo se conocen originariamente los de trece, gracias, a las pruebas de estado, y todos ellos comienzan por la palabra disparate. Los que aparentemente parecen temas lúdicos y desenfadados, carnavalescos, adquieren un aire siniestro y tenebroso por el dramatismo de la luz nocturna. La mayoría de los asuntos abordados en Los disparates, ya habían sido tratados por Goya en Los caprichos, pero ahora lo hace con un sentido dramático o grotesco. 

Los Disparates se deben interpretar en clave irracional. El miedo a lo desconocido; la ridiculización de los matrimonios a la fuerza; las manifestaciones de erotismo y de la relación amorosa como acto devorador; lo fantástico de volar; la ridiculización de los que rodean al monarca Fernando VII, y que se jactan de ser “leales”, bien por interés o por hipocresía, parecen estar en la explicación de algunos de estos Disparates. Goya se muestra pesimista, parece que ha perdido su confianza en el hombre.

museo GOYA

domingo, 18 de noviembre de 2018

EL DESNUDO FEMENINO EN EL ARTE


La representación del desnudo del cuerpo femenino comienza alrededor del 30-25,000 aC. fecha de la pequeña estatuilla, popularmente llamada la Venus de Willendorf y que representa a una hembra corpulenta. Como gran parte del arte antiguo,  era seguramente un símbolo de fertilidad. 

<Venus of Urbino> by Titian

Titian – Venus of Urbino (1536-38)


El origen de la Vía Láctea (1575), de Tintoretto

La desnudez ha sido parte del arte durante siglos.
Estaba presente en el mundo antiguo, era una parte crucial de las representaciones religiosas.

La desnudez como forma de poder y libertad solo se aplicaba a las representaciones desnudas de cuerpos masculinos.  En  la antigua Grecia, los hombres compitieron sin ropa en competiciones atléticas en festivales religiosos donde el cuerpo humano, la desnudez masculina, se asociaba con el "triunfo, la gloria y la excelencia moral". 
(Con un claro precedente en el arte etrusco, el arte romano recibió una gran influencia del arte griego)

Por lo tanto, los cuerpos de los hombres eran la norma y el estándar de perfección, la belleza, un símbolo del atletismo, completamente desexualizado. Era natural ver la desnudez masculina en las pinturas porque los cuerpos de los hombres se revelaban todo el tiempo dentro de la sociedad. 
Afrodita ( 350 a. C.), de Praxíteles

En consecuencia, los artistas no tenían que excusar la desnudez masculina, presentando a los varones como desnudos en ninguna acción o contexto, independientemente de si se hubiera requerido que el hombre se desnudara en la realidad. 

En cierto sentido, la imagen desnuda de los hombres era adorada, a menudo se mostraba en santuarios y la forma en que los dioses y héroes de la religión griega se mostraban en la sociedad.

En contraste, la desnudez femenina era tabú y estaba muy mal visto por la cultura griega. 


Así, la escultura desnuda de Afrodita tenía que ser censurada. Por ejemplo, los genitales no estaban representados, eran inexistentes. Incluso se consideraba que las mujeres eran "contaminantes y peligrosas para los hombres".
  
No es hasta el Renacimiento cuando el desnudo femenino realmente se convierte en algo importante. Uno de los primeros desnudos femeninos a gran escala del Renacimiento es el nacimiento de Venus de Botticelli. 

Botticelli crea paralelos entre la Venus pagana y la María cristiana, allanando el camino para una larga lista de artistas que utilizan la mitología como justificación de la desnudez femenina.
Escena en una casa de bañosminiatura del siglo XV.

En el siglo XIX, la desnudez femenina se utiliza a menudo por medios simbólicos o alegóricos. Por ejemplo, aunque la Libertad guiando al pueblo de Delacroix - su desnudez parcial  permite al espectador educado saber que representa un ideal más grande en la tradición griega. 

En este caso, no es un retrato de nadie en particular, sino una alegoría de la Libertad y un símbolo de la Revolución de julio de 1830.

Sin embargo, esto ha funcionado a la inversa. A veces, los artistas del siglo XIX solo querían pintar cuerpos sexy y desnudos, y usaban temas mitológicos para hacer que la desnudez pareciera más intelectual y aceptable. Artistas académicos como Bouguereau pintaron hermosas Venus  para que la burguesía pudiera justificar mirar fotos de desnudos.
Parece ser que Manet quiso burlarse de esa excusa
de pintar  una diosa pagana en colores pastel rodeada de angelitos para justificar un desnudo  e hizo una parodia con su DESAYUNO SOBRE LA HIERBA. Una joven desnuda haciendo un picnic con dos amigos bohemios vestidos. 
 Esto causó bastante escándalo en ese momento, pero creó una nueva libertad en la representación del desnudo femenino.

Artistas modernos como Picasso y Duchamp usaron el desnudo femenino, que en el siglo XX era un tema normalizado, para experimentos radicales en la forma. Desnudo bajando las escaleras de Duchamp es un estudio del tiempo y el espacio, pero fue una de las obras más controvertidas del siglo XX, sobre todo porque el público estadounidense en el Armory Show tuvo problemas para distinguir la forma femenina mencionada en el título.
             la maja desnuda, Goya
Los motivos  y la aceptación de las obras de arte nudistas en la sociedad actual están claramente influenciadas por una mayor libertad política,por lo tanto de la mujer.  
                              François Boucher
Al considerar la aceptación de las pinturas nudistas femeninas en su conjunto, la libertad que vino con poder para las mujeres junto con la aceptación creciente de representaciones realistas de mujeres en la pintura ayudó a que el nudismo femenino se convirtiera en una forma de expresar ideales y mensajes en lugar de una forma de sexualidad.

martes, 13 de noviembre de 2018

Gerda Wegener


 Resultado de imagen de Gerda Wegener
                                                                         Gerda y  Einar Wegener  1924. 




Gerda Gottlieb Wegener 

Gerda Gottlieb Wegener Porta (15 de marzo de 1886 - 28 de julio de 1940) fue una ilustradora y pintora danesa.
Hija de un clérigo, se mudó a Copenhague para continuar su educación en la Royal Art Academy, y se casó con el artista Einar Wegener (1882-1931) en 1904. Después de mudarse a París en 1912, consiguió mucho éxito. Tanto como pintora como ilustradora para Vogue, La Vie Parisienne, Fantasio y muchas otras revistas. No solo logró la fama en París, Gerda también tenía seguidores en su país de origen. Realizó exposiciones en la galería Ole Haslunds en Copenhague a intervalos regulares. Su carrera se basó en un talento fenomenal, pero tal vez aún más por su inusual matrimonio.

Einar Wegener,  por muchos, en ese momento considerado un artista muy  talentoso, suavizó su propio trabajo y perfil para ayudar a su esposa en sus esfuerzos artísticos. Con un disfraz femenino, "Lili", se convirtió en la modelo favorita de Gerda. Einar Wegener finalmente se convirtió en una mujer transexual, y le hicieron la primera cirugía de reasignación de sexo conocida públicamente, en 1930, tomando el nombre de Lili Elbe. Gerda Wegener apoyó a Elbe durante su transición. El rey de Dinamarca declaró nulo e inválido el matrimonio de los wegeners en octubre de 1930.
 En 1931, Gerda Wegener se casó con el comandante Fernando Porta, un oficial, aviador y diplomático italiano, y se mudó con él a Marruecos, específicamente a Marrakech y Casablanca. Se divorció de Porta en 1936 y regresó a Dinamarca en 1938. Celebró su última exposición en 1939.
Murió en julio de 1940.

sábado, 10 de noviembre de 2018

TARQUINIO EL SOBERBIO

Gobernaba en Roma Numa Pompilio, hombre pacífico, consagrado principalmente al fortalecimiento del estado. Fortificó, en la orilla derecha del Tiber,  el monte Janículo y  comunicó ambas orillas por medio de un puente. Durante su gobierno la ciudad se ensanchó, llegando hasta el puerto de Ostia que llegó a ser el centro del comercio de la sal.
En esa época se estableció en la ciudad un hombre de origen etrusco, Lúcumo, nacido en Tarquina. Lúcumo era rico y ambicioso y su mujer, Tanaquil, lo convenció de trasladarse a Roma para buscar prestigio.

La familia llegó a Roma en un lujoso carruaje pero a las puertas de la ciudad un águila cayó en picado sobre la cabeza de Lúcumo y le arrebató el gorro. Se quedaron muy sorprendidos pero cuando Tanaquil vio que el ave colocaba de nuevo el gorro sobre la cabeza de Lúcumo enseguida se percató que su marido estaba llamado a recibir grandes honores.
Adquirieron una casa lujosa, en el barrio más rico de la ciudad y Lúcumo romanizó su nombre y pasó a llamarse Lucio Prisco, intercalando Tarquinio, para no olvidar su origen Etrusco.
Organizó fiestas  y banquetes invitando a la gente más importante de la ciudad. Sus amigos y huéspedes le denominaron simplemente Tarquinio. 
Se ganó incluso la confianza del monarca Anco Marcio, que lo nombró consejero y tutor de sus hijos.
Resultado de imagen de anco marcio
Cuando falleció Anco Marcio, la corona debería pasar a uno de sus hijos, pero Tarquinio les organizó una cacería para alejarlos y convocó al pueblo para convencerles que el sería el mejor rey y así sucedió.
Cuando regresaron los príncipes no tuvieron más remedio que aceptarlo, aunque meditaron la forma de vengarse.
Tarquinio fue un rey tirano, odiado por su pueblo que lo apodó como Tarquinio el soberbio. Realizó importantes campañas militares y realizó grandes obras, como la construcción del Templo a Júpiter. Pero pese a sus logros, el pueblo no podía soportar su tiranía.
El desencadenante de su caída fue el suicidio de Lucrecia, víctima de una violación perpetrada por un hijo de Tarquinio. La ciudadanía, encolerizada al enterarse del suceso, decidió expulsar al rey y a toda su familia.